“En tiempos de crisis el riesgo es quedarse de brazos cruzados”
Eduardo Navarro, ingeniero industrial por la UPV, es socio director y fundador de Improven, consultoría líder de estrategia y dirección en la Comunidad Valenciana. Desde 2007, es además presidente y consejero delegado del fondo de capital riesgo Tandem Capital Gestión.
1. ¿Qué le llevó a estudiar Ingeniería Industrial en la UPV? ¿Qué recuerda de su paso por la Universidad? Profesores, anécdotas, etc.
Muchas de las decisiones importantes de la vida, cómo es qué carrera escoger, las debemos de tomar a una edad muy temprana. Yo me decidí por la ingeniería porque era una titulación con cierto prestigio y nombre. Luego, me decante por industriales por su componente más generalista. Me resultaba atractivo el hecho de que un ingeniero industrial pueda diseñar desde un motor a una central nuclear. Además la ingeniería industrial tiene una vertiente más humanística a pesar de ser una titulación técnica. Recuerdo, que el profesor Enrique de Miguel nos dijo un día en clase que “para progresar en las organizaciones lo importante no es ser bueno técnicamente sino humanamente”. Y tenía razón. Muchos ingenieros industriales acabamos trabajando en temas relacionados con la gestión, y aquí la variable humana es fundamental. Creo que las titulaciones técnicas deberían incluir más formación enfocada a la gestión de personas y de equipos de trabajo. De la Universidad recuerdo, por ejemplo, el gran reto que suponía superar ciertas asignaturas, por ejemplo la física del profesor Manglano que tenía un porcentaje de aprobados del 3%.
2. ¿Ve diferencias entre los titulados de hace unos años y los de ahora?
Existe una diferencia considerable, pero no creo que sea debido a la Universidad exclusivamente, sino a la sociedad. No podemos comparar la España de 1995 con la de 2007 o la de 2007 con la actual. Acabamos de vivir unos años inmersos en una cultura del pelotazo. El que más o el que menos tenía un conocido que con la compra-venta de un solar se había hecho rico. Veíamos a diario como el éxito no dependía del trabajo y del esfuerzo. Los valores de nuestra sociedad cambiaban. En un entorno de prosperidad y riqueza, la gente buscaba un trabajo cómodo en el que no se trabajasen demasiadas horas y se cobrase bien. Valores como el esfuerzo, la dedicación o el sacrificio estaban perdiendo adeptos. Ahora con la crisis, las cosas están volviendo a cambiar. La gente en el mundo laboral busca seguridad, estabilidad, y no tanto riquezas u horarios reducidos. Por otra parte, éste es un comportamiento lógico, una vez tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas, tratamos de mejorar nuestra calidad de vida, buscamos el poder dedicar más tiempo a familia, amigos, aficiones, etc. Quizá, la buena noticia, sea que la crisis nos haya devuelto valores que estábamos perdiendo y que son necesarios.
3. Háblenos de su experiencia como empresario en Improven: inicios, evolución, líneas de trabajo.
Emprender, crear tu propia empresa, es una aventura. Tienes que estar dispuesto a trabajar mucho, ganando poco y creyendo fielmente en tu proyecto a pesar de los altibajos que se van a producir en el camino. En Improven, además de las dificultades con las que se encuentra todo emprendedor, nos encontramos con el problema añadido de crear un modelo de negocio que no existía ni en la Comunidad Valenciana, ni en España. Este hecho actualmente, es una gran ventaja, puesto que nuestro posicionamiento como empresa es muy bueno, pero en los inicios del proyecto fue un gran handicap. Nuestro modelo de negocio se diferencia en el del resto de consultoras, en que nosotros no solo aconsejamos sino que hacemos. Es decir, nosotros planteamos lo que hay que hacer, lo ejecutamos y además cobramos en función de los resultados que logramos. Las consultoras generalmente se limitan a decir qué cosas debe hacer una empresa para mejorar, pero lo realmente difícil no es detectarlas sino llevarlas a cabo. Además de forma estratégica decidimos realizar consultoría integral a las empresas, en lugar de consultoría especializada en temas de financiación, de marketing o de gestión de la producción. Consideramos que en una mediana o pequeña empresa, las soluciones a adoptar deben ser globales. Nuestra misión es ayudar a la alta dirección de las empresas en su labor como gestores de las organizaciones de forma integral. En cuanto a nuestras líneas de trabajo, actualmente estamos muy centrados en la gestión de la crisis. En general, podemos decir que nuestra labor principal es la gestión de cambios en las distintas áreas de las organizaciones para mejorar la cuenta de resultados.
4. Es también presidente y consejero delegado de Tandem Capital Gestión, ¿qué puede comentarnos de su faceta como inversor? ¿Es aconsejable invertir en los tiempos que corren?
Tandem Capital Gestión nace a raíz de nuestra experiencia como gestores en Improven. Se trata de un fondo de inversión de capital riesgo de 80 millones de euros. Su peculiaridad es que está formado por empresarios y no por inversores financieros. Nuestra mentalidad es la de un Club de Inversión en el que además de financiar proyectos y empresas, somos un foro de intercambio de oportunidades de negocio y de visiones sobre las tendencias de la economía. Somos conscientes de que para el capital riesgo la crisis es una buena noticia. La economía es cíclica. Si compras en la parte baja del ciclo y vendes en la parte alta, obtienes beneficios de forma sencilla. Además si se potencia la rentabilidad de las empresas participadas mejorando su gestión, el rendimiento puede ser mucho mayor. Actualmente hemos pasado de una coyuntura económica favorable en la que los inversores se han embarcado en muchos proyectos a una situación de crisis en la que nadie quiere invertir. Ahora existen grandes oportunidades, pero hay que saber verlas. Yo aconsejaría a los inversores qué solo inviertan en cosas que conozcan muy bien y que sean muy fríos a la hora de tomar decisiones.
5. ¿Qué recomendaciones daría a las empresas en tiempos de crisis?
Nosotros tenemos un planteamiento optimista con respecto a las crisis. Existen estudios que demuestran que el 25% de las empresas salen reforzadas de ellas. El principal problema es que cuando las cosas van mal tendemos a ser conservadores. Y el gran riesgo es precisamente no hacer nada. Hay que ser positivos y plantearse acciones para mejorar. Desde Improven consideramos que para salir de una situación de crisis, una empresa debe librarse de aquellos negocios, productos y clientes que no le sean rentables. Para ello, hay que hacer una reestructuración del modelo de negocio basándose en tres áreas: la estrategia, la operativa y las finanzas. En los últimos 10 años, las empresas han diversificado mucho sus líneas de actuación alentados por la situación de bonanza económica. Ahora es momento de ver cuáles de ellas son realmente rentables, en cuáles de ellas se es realmente bueno y se ofrece un producto o un servicio competitivo y apostar por ellas. Una vez definida la estrategia de la empresa debemos tratar de optimizar nuestra operativa y modificar nuestra planificación económica. Todo esto resulta complicado, porque el ser humano por naturaleza tiende a ser continuista. No estamos preparados mentalmente para afrontar cambios.
6. ¿Qué puede hacer un trabajador que ve peligrar su empleo por la crisis o que ya lo ha perdido?
Los consejos para aquellos trabajadores que debido a la crisis vean peligrar su puesto de empleo o lo hayan perdido, son los mismos que se han comentado antes para las empresas. Cada uno debe plantearse qué sabe hacer, en qué es bueno, y también cuáles son sus defectos y áreas de mejora. En este sentido, hay que ser autocrítico y plantearse por qué, por ejemplo, si en el ERE que ha realizado mi empresa han despedido al 13% de la plantilla, yo he sido uno de los afectados. Luego, hay que tratar de conjugar esta faceta profesional, con la personal. Es decir, que peso doy en mi vida al ámbito personal y que peso doy a mi profesión, que estoy dispuesto a hacer por mi trabajo y qué no. Un ejemplo claro sería la movilidad, a todos nos gustaría trabajar y vivir bien aquí en España, pero si esto no es posible, ¿estaríamos dispuestos a trasladarnos a Rumania, Alemania o Estados Unidos por trabajo? Por otro lado, hay que tratar de ser siempre positivos, una situación de pérdida de empleo puede convertirse en una oportunidad para redefinir nuestra carrera profesional, para plantearnos cambios o invertir en formación. Debemos enfocarnos hacia un campo en el que realmente seamos buenos y que no este masificado, o en el que aportemos algo diferente, tal y como sucede con las empresas. El problema es que es difícil darse cuenta de que quizá nos equivocamos a la hora de escoger nuestro camino profesional. Pero debemos pensar que nunca es tarde para rectificar.
Tags: CAPITAL RIESGO, EDUARDO NAVARRO, ENTREVISTA, IMPROVEN, TANDEM, VALENCIA
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