Hombre de palabras precisas y medidas, Rafael Ferrando es, sin embargo, contundente en sus apreciaciones. Y aunque huye de la polémica, pide reabrir el debate sobre la energía nuclear, por la cual apuesta “dedididamente”. No culpa a nadie de la crisis, pero señala algunos fallos del modelo, que debe ser modificado, y exige colaboración a las entidades financieras.

-¿Considera esta crisis el gran fracaso del capitalismo? ¿Dónde deberíamos buscar sus causas?
-Las crisis siempre ponen en cuestión algunos de los parámetros que parecían inmutables. Pero no creo que el problema sea del modelo, sino de perfeccionamiento y mejora del mismo. El modelo está ahí y ha sido válido, pero no ha habido control en algunos aspectos y hay que modificarlo para que sea mejor.
-¿Que habría que modificar?
-Aspectos del control del sistema financiero, porque las agencias de rating valoraban determinados aspectos y había otros que no se evaluaban, y a partir de ahora va a haber que evaluarlos.
-¿Qué es más eficaz contra la crisis, la libertad de mercado o el proteccionismo?
-No hay recetas para las crisis. Hay que tratar de afrontarlas y solucionarlas, pero hay un principio que consideramos básico: que la economía de mercado debe mantenerse siempre. Aunque esto no quiere decir que en determinados momentos, para evitar un deterioro fuerte del sistema, se acuda a procesos de proteccionismo muy concretos y acotados.
-Precisamente, el presidente de la CEOE ha pedido un paréntesis en la economía de mercado a causa de la crisis. ¿Es usted de la misma opinión?
-Si, aunque la economía de mercado no es la que entra en paréntesis, sino alguna de sus características, para que el proteccionismo pueda llevarse a cabo.
-Sobre este asunto, ¿cómo valora la actuación del Gobierno central frente a la crisis y las medidas que ha adoptado?
-Creo que son medidas necesarias pero no suficientes.
-¿Qué más haría falta?
-Lo que más están notando las empresas es la falta de financiación. Y creemos que es importante que las entidades financieras colaboren con la Administración para que la liquidez llegue a las empresas. Porque lo que ha ocurrido es que el endeudamiento exterior de la balanza comercial ha provocado que nos hayamos financiado a través del capital foráneo y ahora hay que devolver ese capital más los intereses correspondientes. Y para poder conseguirlo, las entidades financieras han restringido el crédito, lo que, a su vez, ha afectado incluso a empresas saneadas que ven peligrar su salida de la crisis.
-¿Y la inyección de capital a las entidades financieras no es suficiente para que éstas abran el grifo?
-Parece que en estos momentos, y con las medidas que se han tomado, lo máximo que se puede conseguir es que no se sigan restringiendo los créditos que están en vigor, sino que se mantengan en las mismas condiciones, lo que daría cierta estabilidad.
-Usted es consejero de una entidad financiera. ¿Tiene la banca la culpa de la crisis financiera?
-No puedo opinar como consejero, pero como dirigente empresarial pienso que la banca es culpable en tanto en cuanto se ha endeudado en el exterior. El problema de las entidades financieras es que han estado financiando el endeudamiento del conjunto de la sociedad española, empresas y particulares, para lo que se ha endeudado en el exterior y ahora tiene que devolver esa deuda.
-En todo caso, ¿están a salvo nuestros ahorros o sería posible la quiebra de un banco en España?
-Creo que aquí nuestros ahorros están totalmente a salvo, porque el sistema financiero español tiene una serie de garantías del fondo de depósitos que evitarían la quiebra de cualquier entidad financiera.
-Ayudar a los parados a pagar la hipoteca, ¿soluciona o incrementa los problemas?
-Ni los solventa ni los incrementa. Símplemente, es una medida para evitar que la morosidad en las entidades financieras vaya en aumento.
-¿Cuáles deberían ser las prioridades del Gobierno para luchar contra la destrucción de empleo?
-Lo más importante para evitar la destrucción de empleo es que haya un crecimiento económico. Y, para ello, las empresas deben de estar ganando en productividad, competitividad y mejorando en su entorno. Y ahí no se ha avanzado nada, porque no se han tomado medidas para que nuestras condiciones de entorno sean las más adecuadas para salir de la coyuntura en la que nos encontramos. Hay que tener en cuenta que el desempleo está provocado por una caída importante del sector de la construcción. Más de la mitad de los parados que hay en estos momentos proceden de este sector. Y vemos que para que la reactivación se produzca dentro del segundo semestre del próximo año (con algún trimestre de crecimiento) haría falta que las empresas confiaran en que la situación se va a normalizar.
-¿Qué políticas activas de creación de empleo serían más eficaces en estos momentos?
-Lo que hace falta es que el número de desempleados que no están cualificados para trabajar en sectores productivos de la industria o la alta tecnología, porque proceden de la hostelería, los servicios o la propia construcción puedan ser incorporados a la rehabilitación de centros históricos o edificios antiguos, que sí son intensivos en mano de obra. O también en proyectos de infraestructuras que también recogen mano de obra del sector de la construcción.
-¿Considera que es éste el momento adecuado para impulsar la flexibilización del mercado laboral?
-El momento adecuado es aquel en que el Gobierno legisla y se acuerda. Es una reivindicación constante de los empresarios y debe ser así. Hay quien considera que se debería aplicar a los nuevos empleos, pero, entonces, se produciría una competencia desleal con aquellos que están tratando de mantener sus plantillas y de que la empresa funcione. Es un tema complicado de llevar a la práctica, pero necesario, porque facilitaría la contratación. Porque, de lo que se trata es de que los que están desempleados se puedan emplear. Y habría que buscar fórmulas de consenso para que esto sea posible, simplificando los modelos para la contratación y haciéndola más atractiva.
-Respecto a las medidas anticrisis del Gobierno autonómico, ¿son suficientes 200 millones de euros para financiar a las pymes valencianas o es más bien una declaración de intenciones?
-Teniendo en cuenta que el presupuesto del Consell es totalmente restrictivo y que está adaptado a una época de crisis, es lo posible en estos momentos, y máxime cuando se contemplan más fondos a través del Pavace y de los planes de competitividad de los distintos sectores productivos.
-¿La dotación económica de estos planes contemplada en el Presupuesto de la Generalitat para 2009 se ajusta a lo prometido?
-Para este año sí. Esperemos que para años sucesivos se siga manteniendo la misma tónica, o incluso ampliando la asignación presupuestaria en caso de crecimiento económico, tal y como se pactó.
-¿Cuáles son los deberes del empresario en épocas de crisis? ¿Qué pueden hacer las empresas para salir de esta situación?
-Trabajar. Es lo que saben hacer bien y lo están haciendo, aunque se están viendo afectados por fenómenos del entorno que les imposibilitan seguir en su día a día, como es la crisis financiera, que es lo que más preocupa. Pero, además de trabajar, deben planificar de cara al futuro y tratar de que la crisis se convierta en oportunidad. Para ello, deben reestructurar su propia organización, adecuándola a la crisis, y permitiendo que sea flexible para que cuando venga la reactivación puedan crecer, contratando el personal que necesiten.
-¿Deberían los empresarios reducir sus expectativas de beneficios, tal y cómo recomendó Arturo Viorosque?
-Los empresarios son los primeros que se ajustan el cinturón, porque, antes que despedir a trabajadores, reducen sus propios beneficios. Tenemos la experiencia de crisis pasadas en las que los empresarios se han apretado el cinturón y han estado dando ejemplo a sus trabajadores y los han mantenido. Esto se ha traducido luego en una mejora de la empresa muy significativa. Creo que todos los empresarios están apostando por ello.
-En tiempos de crisis, ¿también hay sectores emergentes y oportunidades de negocio? ¿Dónde los situaría?
-Creo que las oportunidades de negocio en estos momentos, están en la biotecnología, agroalimentación con altos estándares de calidad y la nanotecnología, aplicada a diversos procesos de investigación. También, dentro de sectores tradicionales, la mejora del rendimiento buscando segmentos muy concretos, como pueden ser textiles de muy alta calidad, o la segmentación de piezas especiales en el azulejo, etc. Pero, sobre todo y de cara al futuro, debemos invertir en bienes de equipo. Tenemos unas industrias que son intensivas en mano de obra y debemos apostar por aquellas que con una menor implicación de la mano de obra conlleven mayor tecnología y también una mayor capacidad de crecer en redes y servicios. Es decir, invertir más en la formación y especialización de los trabajadores y en los procesos de diseño, comercialización, reorganización interna e imagen de la marca que en la propia fabricación.
-¿La industria valenciana ha sido relegada frente a los servicios o la construcción?
-La industria ha seguido trabajando, se ha reestructurado y ha crecido. Lo que ocurre es que el crecimiento en otros sectores ha sido mayor. Ha habido un crecimiento excesivo de la construcción, sobre todo residencial y la industria no ha alcanzado estos niveles. Debemos mantener la industria, porque es la base sobre la que se asienta el desarrollo económico y el crecimiento posterior. Pero debemos tratar también de que los sectores que ahora se hallan en decrecimiento no mermen más, porque entonces estaríamos propiciando un período en el que no se generarían los puestos de trabajo necesarios para absorber a los que se han destruido en la construcción.
-Usted es constructor. ¿Cree que el sector inmobiliario debería hacer alguna autocrítica?
-La mayor autocrítica que puede hacer y que está haciendo es la desaparición de muchas empresas y la reducción de puestos de trabajo. Muchas compañías están teniendo problemas y están cesando en la actividad que desarrollan. Era necesaria una reestructuración del sector y se está llevando a cabo.
-¿La crisis en España es o va a ser más grave por el peso del sector de la construcción?
-Si no hubiera habido una crisis financiera, el estallido de la burbuja inmobiliaria se habría producido igual, pero lo habríamos asumido con mucha más facilidad y se estaría resolviendo poco a poco. No se habría llegado a un número tan grande de empresas, y de sectores tan diversos que se están viendo abocadas a un funcionamiento complicado.
-¿Podría el sector de la automoción ser la próxima burbuja en estallar? ¿Cree en peligro la factoría de Ford en Almussafes?
-La de Almussafes es una planta tecnológicamente avanzada, con un personal cualificado y unos rendimientos netos beneficiosos para la empresa. Lo que ocurre es que han caído las ventas de automóviles, pero lo han hecho en todo el mundo. Con lo cual, los criterios de la empresa a la hora de decidir cuáles son las plantas que van a mantener y a cerrar dependerán de las condiciones del entorno de la empresa, por lo que deberemos mejorarlas.
-¿Entonces, los gobiernos central y autonómico deberían hacer un mayor esfuerzo para retener a estas multinacionales?
-Hemos de conseguir tener el corredor mediterráneo de mercancías, para que Ford tenga ahí una salida importante de sus vehículos hacia el centro de Europa en condiciones ventajosas. Además, vemos adecuado que el Gobierno apruebe ayudas a las plantas de automoción. Pero nuestra obligación es conseguir que la planta de Almussafes sea más competitiva y para ello debemos mejorar las condiciones del entorno de la misma.
-¿Zapatero, efectivamente, “odia” a la Comunitat?
-No ceo que el tema vaya por cuestiones personales, sino por prioridades establecidas. Hay comunidades que tienen una prioridad prefijada por pactos de gobierno o por condiciones externas, y son las que se han visto, de alguna forma, más beneficiadas. Pero, respecto al AVE, por ejemplo, hay un compromiso de que llegará a la Comunitat en 2010 y nosotros confiamos en que se cumplirá.
-¿Sería necesaria la presencia de un lobby valenciano en Madrid para que esta comunidad también pase a ser prioritaria?
-Creo que el lobby, de hecho, existe. Otra cosa es que sea manifiesto y que se traduzca en los papeles. Porque, de lo contrario, no se habrían conseguido muchas de las cosas que tenemos. Y vamos a tratar, cada uno en nuestra parcela y en función de nuestra responsabilidad, de seguir ejerciendo en Madrid para conseguir objetivos que beneficien a nuestra comunidad.
-¿Por qué tras tantos Pavace y planes de competitividad la productividad valenciana sigue, comparativamente, por los suelos?
-El motivo es que se está actuando sólo sobre una parte del problema. Los planes de competitividad del Consell son sectoriales y no llegan directamente a las empresas, mientras que los planes que esperamos desarrolle el Gobierno central, irán directamente a las empresas. Ahora, lo importante es que estas ayudas sean aprovechadas con inteligencia por las empresas para conseguir los fines persiguidos, que son la mejora de la productividad y la competitividad.
-A pesar de todo, ¿es posible salir de la crisis?
-Hemos salido de todas las crisis y de ésta también vamos a salir. Todos juntos podemos, pero, lo que quizás haga falta es que los políticos, los empresarios y los sindicatos firmemos un gran pacto que facilite que la salida de esta situación sea en las mejores condiciones posibles para el conjunto de la sociedad española.
FUENTE EL BOLETIN