
Hay veces que se necesita desconectar, y por que no, permitirse algún que otro capricho. Así que la semana pasada pensé de irme a pasar este fin de semana a un hotel de lujo. Como Sagunto ya lo tengo muy visto, y tampoco me quería ir muy lejos, pensé en Valencia, y como no, en el Hilton. Ni lo pensé, entré en la página web y reservé.
Había varias posibilidades, entre las cuales las suites y junior suites, pero era demasiado. Y entonces la vi, la relaxation. Que mejor para desconectar y tener un fin de semana de relax.
Y ha llegado el día. Me he levantado, me he duchado, he contestado un par de mails, y he empezado a poner cosas en una bolsa de deporte. Total para una noche. Luego me he arrepentido de esto, ya veréis porque.
He puesto ropa para mañana, el neceser y después de poner el camisón normal lo he quitado. ¿Y si pasa algo esta noche y yo con camisón? En vez de eso, me he cogido uno más apropiado para la ocasión.
Y luego me he parado delante del armario. El dilema. ¿Que me pongo? Porque mi intención es relajarme y desconectar, pero si pasa algo… las oportunidades se tienen que aprovechar. Así que he escogido algo ni muy recatado ni demasiado escotado, no vaya a ser que me pregunten por el precio. Algo sencillo: Una minifalda negra plisada, una camiseta de tirantes, con una torera encima, y unas botas por encima de las rodillas que me compré el otro día muy monas, y que me hacen crecer un par de centímetros.
Todo decidido, me pongo unos vaqueros y me voy con una amiga a comer aquí al lado.
A las 17:00h, cojo mi bolsa de deporte (aún no sabía lo que estaba haciendo) y me voy para allá.
Llegó 15 minutos más tarde, le pregunto al portero por el parking, y me lo indica diciendome si me coge la maleta. Tierra tragame!! No tengo maleta, tengo una bolsa de deporte. Así que le digo que no hace falta, ya lo hago yo.
Bajo al parking y empiezo a ver Kompresor, Porsche, Ferrari, y me doy cuenta de como voy vestida. Con los nervios y prisas no me he arreglado para salir.
No pasa nada, total nadie sabe quien soy.
Llego a recepción, me registro y me dicen que con la habitación está incluida la piscina y el gimnasio, que están en la planta tercera. Cuando me disponía a subir vuelve el portero a preguntarme si me ayuda, y mirando mi bolsa de deporte, le digo que no hace falta.
Subo 21 plantas, que vistas más buenas a través del ascensor. ¿Alguien utilizará las escaleras?
Llego arriba y me quedo paralizada viendo la habitación. Es enorme y tiene de todo. Entro en el baño, y a parte de la bañera de hidromasaje tiene una ducha de hidromasaje. Y al lado de WC un telefono. Supongo que por si surge alguna necesidad.
Sigo entrando, y veo un pequeño despacho, con un sillón de cuero y una botella de vino blanco y un cuenco de fruta cortesía del hotel. Miro el armario, que consta de armario y cómoda, y dentro hay una tabla de planchar, a parte del albornoz y unas zapatillas.
Más adentro una cama tamaño King Size (pienso que hay que aprovecharla… ya veremos) y un reloj despertador que va 10 minutos adelantado. Será para no llegar tarde. Hay una tele de plasma, donde puedes elegir además de TDT y canales de todo el mundo las películas que quieras.
Hay unos aparatos de masaje, y un sillón de relax donde se está super comodo.
Como cortesía del hotel también hay un hervidor de agua, lleno, y té y café por si me apetece.
Y lo mejor de todo, la vista. Impresionante. Sobre todo de noche. Cuantas luces.
Con todo esto cojo la blackberry y hago un video (que he colgado). Así escuchais por primera vez mi voz….
Son las 20:26h. Me voy a arreglarme ya que he quedado a las 21:30h delante del nuevo Mestalla, donde está la rotonda de la Dama de Elche.
¿Que pasará?
Bueno ya os contaré, claro lo que se pueda contar.
Muchos kissess!!!!!!!!










