2010: El año que vivimos peligrosamente

En estos días en los que finaliza el año, es habitual echar la vista atrás y hacer un pequeño resumen de lo sucedido en la economía española durante los últimos doce meses. La primera frase que me ha venido a la cabeza cuando he empezado este ejercicio es el título de la película “El año que vivimos peligrosamente”, no por el contenido de la película en sí sino porque la situación del país se puede calificar, sin lugar a dudas, de peligrosa. El rumbo que ha tomado España debido a la coyuntura económica y las decisiones tomadas nos ha llevado a una situación de desconfianza tal que ya se está hablando de un potencial rescate en las últimas semanas.

Si hacemos un repaso de lo que ha sucedido en España durante este año 2010, ha habido muchas decisiones y algunas de ellas bastante impopulares: recorte de la retribución de los funcionarios, congelación de pensiones, recortes en la inversión pública, subida del IVA, fusiones de las cajas, supresión de la ayuda para los parados sin prestación, reforma laboral, intervención de cajas por partes del Banco de España, etc. Sin embargo, los resultados conseguidos con estas medidas no parecen ser suficientes porque seguimos teniendo importantes problemas de paro, déficit y PIB sin solución en el corto y medio plazo. Y lo que es más importante todavía, a nivel internacional los niveles de confianza en la economía española están por los suelos y se habla reiteradamente del rescate de España.

Por tanto, desgraciadamente, las medidas tomadas hasta el momento son totalmente insuficientes para restaurar la confianza y conseguir parar esta “caída libre”. Para solucionar el problema considero que se necesitan importantes decisiones en dos grandes vertientes: solucionar la crisis política (ya que es el origen del problema económico) y una reforma estructural en el que se replanteen los principios económicos del país: el posicionamiento competitivo de España en el contexto internacional, los valores de nuestros ciudadanos, el modelo de gasto público, la gestión de la Administración, la competitividad de las empresas, etc.

En cuanto a la crisis política, como cualquier organización que tiene problemas,España necesita un líder que transmita ilusión y tome decisiones para darle un giro a la situación. Podemos tomar el ejemplo de Apple en el que la vuelta de Steve Jobs consiguió transformarla en una empresa de gran éxito. En España necesitamos una figura similar al cometido de Steve Jobs en Apple, que genere ideas e ilusión para conseguir sacar el país adelante. En ambos casos, Apple y España, eran organizaciones que tenían suficientes capacidades y activos para ser exitosas pero siempre es necesario un líder que catalice las energías y que haga ese cambio una realidad.

Siguiendo con las reformas, en cuanto a la reestructuración del sistema financiero, esta primera fase de fusiones ha sido una patada hacia delante (siguiendo la cultura que nos ha llevado a la situación actual) y se ha usado como una justificación para inyectar dinero al sistema financiero y demorar grandes decisiones. De hecho, es conocido por todos que las entidades financieras en España se enfrentan a su año más duro este año 2011 y que los próximos meses una parte relevante del sistema financiero pasará por serias dificultades. Por tanto, para conseguir un sistema financiero competitivo considero que aún queda muchísimo por hacer y hasta ahora sólo hemos visto el inicio de la reestructuración del sistema. En este sentido, la concentración del número de entidades y el cambio de modelo de gestión de las cajas parece que van a ser requisitos indispensables.

Sobre la reforma laboral, considero que el enfoque no ha sido el adecuado ya que no ha alcanzado ninguno de los objetivos que inicialmente se planteaban: la reducción del desempleo y más flexibilidad para las empresas para competir. Seguramente se deba reenfocar esta reforma laboral y hacerla más en profundidad si queremos conseguir realmente estos objetivos. Personalmente considero que tendríamos que acercarnos más al modelo anglosajón aunque requiera un cambio cultural muy importante.

Además, el resto de medidas para solucionar el déficit claramente son insuficientesy así nos lo demuestra las dudas de la comunidad política y financiera internacional. Por todo ello, para solucionar la situación actual se van a tener que tomar más medidas en aspectos como la reforma del sistema de pensiones, el coste de la energía, la productividad de la Administración, el modelo de autonomías, el coste de la sanidad, la eficiencia de la educación, el concepto de austeridad en el gasto público, etc.Es decir, que aún queda mucho por cambiar y hay muchas oportunidades para mejorar.

A todo esto hay que añadir que a nivel de las empresas, tenemos un problema competitivo a nivel internacional ya que en muchos sectores somos poco productivos, poco innovadores y caros. Obviamente ese no es un posicionamiento sostenible a largo plazo. Si queremos seguir siendo caros, tenemos que ofrecer mucho más valor añadido y por tanto deben cambiar radicalmente nuestros modelos de I+D y de productividad. Si no conseguimos hacer este cambio, no habrá hueco en el mercado para muchas de nuestras empresas y eso será un problema grave. Además, no debemos nunca olvidar que la generación de empleo está directamente ligada a la competitividad de las empresas ya que, si las empresas no son competitivas, no crecen y si no crecen, no generan empleo.

Aunque también hay muchas buenas noticias. España es un país con muchas posibilidades para volver a ser competitivo y, siguiendo con el ejemplo que ponía antes de Apple, sólo necesitamos los líderes adecuados que hagan el trabajo que hizo Steve Jobs y tomen decisiones profundas. Al igual que una empresa cuando está en un momento difícil, hacen falta líderes valientes y que adopten medidas contundentes y en muchos casos impopulares para preservar el bien general. Debemos estar contentos porque al final se han empezado a tomar decisiones (en gran medida por la presión internacional) pero esto es sólo el principio de la reestructuración que el país necesita ineludiblemente para seguir siendo competitivo.

EDUARDO NAVARRO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s