20 empresarios con 20 retos para 2012

El año que acabamos de estrenar se antoja esencial para definir el futuro de la economía valenciana. Y en ese diseño deben jugar un papel esencial los empresarios. Estos son algunos de los retos que tienen encima de la mesa 20 de los referentes empresariales de la Comunitat Valenciana para los próximos meses:

Juan Roig1. Juan Roig (presidente de Mercadona). Convertido en el referente indiscutible de los empresarios valencianos, Roig tiene ante si el reto de consolidar a Mercadona como el líder de la distribución en España. Ha salido más que airoso -vencedor para ser más exactos- de la guerra de precios que se abrió hace un par de años en el sector y su política de reducción de marcas en las tiendas se ha impuesto sin mayores problemas. Pero la gran asignatura pendiente de Mercadona sigue siendo su futuro fuera de España. Si bien el margen de nuevas aperturas sigue siendo amplio en el territorio nacional -como muestra el reciente desembarco en Navarra- la empresa valenciana tiene marcado este año en el calendario como el de su salida al exterior. Estaba previsto antes, pero se aplazó por la crisis que obligó a reorganizar parte del negocio. En la última comparecencia ante los medios de comunicación, el pasado marzo, Roig insistió en que 2012 sería el año de la expansión en países limítrofes, Italia, Francia, Portugal… La fórmula, comprando alguna cadena local para aplicar en ella el modelo que ha desarrollado en España.

2. Luis Enrique Batalla (presidente de Durantia, antigua Lubasa). El que fue gigante de la construcción en la Comunitat Valenciana tiene un reto en el primer trimestre de este año del que depende la continuidad de la compañía. Rebautizada como Durantia, borrando así el apellido de la marca para intentar pasar página de los problemas con Hacienda primero y con la Justicia aún por el caso Gürtel, la segunda generación de los Batalla quiere empezar una nueva etapa. Pero tiene un gran problema: su elevada deuda. Para marzo debe conseguir refinanciar unos 1.000 millones de euros de créditos con los bancos, habida cuenta de que la actividad en su sector sigue paralizada, lo que le imposibilita hacer frente con normalidad a los pagos. El escepticismo es la nota dominante, dado que la cifra es muy elevada. Lo que haya conseguido rebajarla con la entrega de inmuebles y la capacidad de presentar garantías y proyectos que puedan generar liquidez serán sus bazas para evitar entrar en concurso.



3. Francisco Pons (presidente de Importaco y próximo vicepresidente de Bankia). El lunes es el primer día de su nueva ‘vida’. El consejo de administración de Bankia le nombrará vicepresidente, ocupando el puesto que tuvo que dejar José Luis Olivas. Los retos a los que se enfrenta Francisco Pons son muchos y complejos. El primero hacerse con el puesto, responsable de las participadas, y demostrar que su elección no es un mero gesto de cara a la galería. Por otro, establecer puentes entre los empresarios valencianos y la entidad que preside Rodrigo Rato. Su consolidación en la vicepresidencia, además, está fuertemente ligaFrancisco Pons y José Luis Olivasda a su futuro al frente de Bancaja, aunque esta opción requerirá algo más de tiempo y algunas negociaciones que no se antojan sencillas.

4. José Luis Olivas (presidente de Bancaja). Su futuro es toda una incógnita, aunque el consenso en el mundo financiero valenciano es que tiene las horas contadas. La cuestión es saber cuántas son esas horas. De momento, Olivas sigue al frente de Bancaja -vaciada de funciones- y de la Fundación Bancaja. Atrincherado en su despacho de Pintor Sorolla, Olivas, como el resto de directivos que tuvieron cargos de responsabilidad en Banco de Valencia, tienen sobre sus cabezas las posibles sanciones que pueda ordenar el Banco de España tras investigar cómo se gestionó el banco. En todo caso, Olivas, como superviviente nato, tratará de buscar una salida airosa. Saber cuáles son las aspiraciones del que ha sido el hombre fuerte de las finanzas valencianas será clave para alcanzar un acuerdo para su salida.

5. Agnès Noguera (consejera delegada de Libertas 7, exconsejera de Banco de Valencia). La familia Noguera, con Agnès a la cabeza, puede ser el ejemplo, pero también valdrían los Aznar, los Michavila o cualquiera de las familias que formaban parte del consejo de administración del Banco de Valencia en calidad de socios ‘históricos’. Con el banco intervenido y la gestión del consejo puesta en duda, a los consejeros de estos accionistas se les plantea una difícil disyuntiva: o luchan por el banco o ceden a su nacionalización y posterior subasta. El problema es encontrar el dinero con el que suplir el que tendrá que poner el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para sanear las cuentas. Igualmente, sobre las mesas de estos accionistas está posicionarse ante la gestión que desarrolló Domingo Parra, consejero delegado, y si se consideran con fuerza y razones para defender el papel que jugaron el consejo del banco.

6. Miguel Montes (director de desarrollo corporativo del Sabadell y responsable de la integración de CAM). No es valenciano pero va a pasar muchas horas en Alicante, sede del Banco CAM como comisionado por el Sabadell para poner en orden la intervenida y subastada caja de ahorros. En sus manos está devolver a la entidad, ahora dentro del grupo catalán, una estructura eficiente de funcionamiento que le permita poco a poco volver a ser solvente y rentable. Además, Montes tiene como reto añadido lograr la identificación de los alicantinos y murcianos, especialmente, a una arraigada entidad que tiene nuevos dueños y nueva cultura de trabajo. Buscar aliados locales para un reducido pero creíble consejo de administración de Banco CAM e intentar mantener, siquiera parcialmente, la Obra Social, serían pasos en una buena dirección.

7. Héctor Colonques (presidente de Porcelanosa y consejero de Banco Sabadell). El gran referente del sector azulejero español tiene pendiente completar el plan estratégico que diseñó en 2009 para afrontar la crisis. La reestructuración de la compañía, con una inversión de 80 millones en cuatro años, debía servir para invertir la tendencia a la baja de las ventas. Con un sector cerámico muy afectado por la crisis, con cierres y despidos, solo los grandes han logrado mantener el tipo. El mercado exterior y las nuevas líneas de negocio -así como el abandono de las no rentables- son su baza. Colonques, además, tiene un reto añadido. Como miembro del consejo de administración del Sabadell en calidad de independiente, es el único valenciano en el máximo órgano directivo de un banco que tiene una fuerte cuota de mercado en la Comunitat Valenciana. Sus opiniones en el seno de la entidad vallesana, pueden ser claves.

Vicente Cotino8. Vicente Cotino (máximo accionista de Sedesa). Tras la rocambolesca operación de venta de la empresa a Ezentis,Cotino vuelve a ser el propietario de la compañía. Y los meses que tiene por delante son cruciales para que la compañía recupere credibilidad, negocio y liquidez. Su reto principal será intentar alcanzar un acuerdo con los acreedores para salvar el concurso de acreedores en que está inmersa al no lograr refinanciar el pasivo de alrededor de 100 millones. Como ocurre con todo el sector de la construcción, la falta de negocio -no hay licitaciones de obra pública ni el negocio inmobiliario da síntomas de recuperación- la situación se antoja complicada. Sedesa, como Lubasa, también tiene una losa judicial vinculada a Gürtel que lastra su futuro.

9. Enrique Bañuelos (presidente de Veremonte). El que fue rey midas del suelo en plena burbuja inmobiliaria puso tierra de por medio tras el fisco de Astroc y reapareció en Brasil, donde protagonizó sonados negocios tanto inmobiliarios como agroindustriales. Compras, fusiones y consolidaciones de empresas que dieron lugar a Vanguarda Agro y PDG Reality, en unas operativas que recuerdan a las que se emplearon en la expansión de Astroc. El saguntino parecía haber recuperado la estrella. Pero en los últimos meses las cosas parece que empiezan a torcerse. La cotización en bolsa de sus negocios roza mínimos y ya se han producido desavenencias con sus socios locales, lo que ha provocado su salida del consejo de Vanguarda Agro. Reorientar su estrategia en Brasil es uno de sus retos si no quiere que se repita lo vivido hace unos años en España. No hay que olvidar, en todo caso, que, de forma directa o indirecta (por préstamos que tiene concisos) Bañuelos sigue vinculado a Quabit (la antigua Astroc), aunque de forma latente.

Carlos Turró10. Carlos Turró (presidente de Cleop). Si alguna empresa vinculada a la construcción había logrado salvar los muebles durante los últimos años esa era Cleop. Sin embargo, la caída de la demanda, los problemas de pago de las administraciones públicas -clientes de la obra pública, las concesiones de grúa o las residencias sanitarias- han supuesto un golpe a la tesorería de Cleop. La empresa entró en pérdidas este ejercicio. Pero el principal reto de Turró es el conflicto que tiene abierto con los propietario mayoritario de Urbem, la inmobiliaria de José Pastor. Con sentencia judicial por el medio y diversos aplazamientos para su ejecución, Cleop está pendiente de si podrá o no finalmente ampliar su participación en Urbem. El caso sigue encallado en los juzgados.

11. Javier Serratosa (presidente de Uralita y Nefinsa). Uralita, controlada al 79% por Nefinsa, atraviesa un momento extremadamente delicado. Este mismo mes de enero tiene un ‘match point’. El pasado noviembre tenía que hacer frente a un vencimiento de bonos de 147 millones. Logró un aplazamiento temporal que acaba el 31 de enero. Javier Serratosa deberá emplearse a fondo con los bancos para superar ese punto crítico. Nefinsa vive un momento desconocido para los Serratosa.Considerados buenos gestores empresariales los problemas que ahora atraviesan resultan chocantes. La salida de parte de la familia de Nefinsa y una opa sobre Uralita mal calculada han generado una crisis de liquidez en el holding. Javier Serratosa y Carlos BertomeuSuperarla implica, como en tantas empresas, lograr el favor de los bancos para mandar los vencimientos de deuda lo más lejos posible. Sin eso, la posibilidad de invertir en nuevos negocios es nula, puesto que la liquidez se tiene que destinar a las amortizaciones.

12. Carlos Bertomeu (consejero delegado de Air Nostrum). La aerolínea valenciana, precisamente creada por Nefinsa, tiene ante sí un escenario complejo, fruto de tantos condicionantes que resultaría desesperante abordarlos de no ser porque Carlos Bertomeu parece ser capaz de tenerlos todos en la cabeza y combinarlos todos entre sí para predecir sus consecuencias en la compañía. De momento ya ha tomado decisiones estratégicas, como concentrar su actividad en Barajas, suprimiendo numerosas líneas deficitarias. Además ha abierto un nuevo mercado con el acuerdo con British Airways para volar con su código en Gran Bretaña. Pero el estrechamiento de márgenes sigue amenazando la cuenta de resultados y, tras volver a beneficios en 2010, no descarta que las pérdidas regresen. Bertomeu tendrá que afrontar los efectos de la nueva compañía low cost de Iberia, su franquiciada. Por otra parte, también tendrá que tomar una decisión que afectará al tejido empresarial valenciano: el traslado de la base operativa desde Manises al aeropuerto de Bilbao. La negociación está abierta.

13. Antonio Adés (director de la planta de Ford de Almussafes). Pese a que la planta de Ford en Almussafes recibió buenas noticias de su matriz, con la adjudicación de nuevos modelos y fuertes inversiones, la crisis mundial y sus efectos en el consumo (y por tanto en la venta de coches) ha vuelto a asestar un duro golpe a la planta. El expediente de regulación de empleo aprobado esta semana pasada, que podrá afectar a casi 5.000 empleados durante 39 días a lo largo de los diez primeros meses del año. no es una buena señal. Antonio Adés deberá gestionar esta situación, aunque en los círculos de la planta valenciana hace tiempo que se especula con su marcha, especialmente tras la llegada de Dionisio Campos, un hombre de la estrecha confianza de Ford Alemania y que ya ejerce de número dos en Almussafes, donde se formó.

14. Manuel Llorente (presidente del Valencia CF). Parafraseando aquel lema, el Valencia CF es ‘más que una empresa’. Con miles de aficionados pendientes de su gestión, Manuel Llorente, ahora ya con todo el poder ejecutivo tras la salida de Javier Gómez, tiene como reto fundamental concretar y conseguir que se ejecute el acuerdo alcanzado con su gran acreedor, Bankia, para saldar la deuda y conseguir fondos nuevos para construir el nuevo estadio, paralizado por la falta de dinero. Pero Llorente, al margen del tema deportivo, tiene pendiente solventar la estructura societaria del Valencia CF. La Fundació Valencia CF es en el fondo un accionista mayoritario virtual. La posibilidad de que se produzcan movimientos corporativos suena muy fuerte. Ha habido distintos acercamientos al club para comprarlo.Mientras, el presidente del Valencia CF deberá enfrentarse a los socios minoritarios para explicar el acuerdo con Bankia y, posiblemente, convocar una junta de accionistas para aprobarlo. No en vano está en juego el patrimonio de la entidad.

Eugenio Calabuig15. Eugenio Calabuig (presidente de Aguas de Valencia). Blindado en la presidencia de Aguas de Valencia gracias a un pacto parasocial que le da la mayoría en cualquier votación pese a que tiene el 30,3% del capital, prácticamente el mismo que su socio Banco de Valencia y que el tercero en discordia, Suez, Eugenio Calabuig tiene la llave del futuro de la compañía. La delicada situación de Banco de Valencia ha puesto en venta a la histórica concesionaria hidráulica valenciana e interesados no faltan. Sin embargo, Calabuig se resiste. Solo la presión que pueda ejercer la entidad financiera, en la que está apalancado, podría romper el bloqueo. Los próximos meses pueden ser claves para conocer el futuro de Aguas de Valencia, y en ese tiempo el empresario castellonense tiene mucho que decir.

16. Roberto Centeno (presidente de Atitlan). El fondo de capital riesgo que preside Roberto Centeno, yerno de Juan Roig, ha estado especialmente activo en los últimos meses, especialmente en su intento de comprar Ribera Salud, adjudicada finalmente (a falta de la due diligence) a la multinacional Capio. Ha sido un duro golpe para Atilán, que había apostado fuerte por la operación. Sus objetivos de inversión deberán reorientarse -se ha especulado con su interés por Aguas de Valencia, pero no parece firme- a otros lugares. Ofertas no le faltan, pero el capital riesgo valenciano está realizando operaciones con cuentagotas. El reto de Centeno será encontrar alguna oportunidad con la que potenciar una empresa y lograr rentabilidad al dinero que gestiona. En este campo, el del capital riesgo, destaca la actividad de Valcapital, presidido por Arturo Llopis, que tras la compra de La Mediterrànea ahora ha cerrado la adquisición de Punt Mobles. Su relanzamiento y digestión son sus restos para este año.

Vicente Boluda17. Vicente Boluda (presidente de Grupo Boluda y del lobby AVE). Con su sorprendente llegada a la presidencia de la presidencia de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicene Boluda ha cobrado un nuevo protagonismo en el panorama empresarial valenciano. Durante décadas resguardado en su negocio naviero, solo su fugaz paso por la presidencia de Aguas de Valencia como solución de emergencia, Boluda tiene como máximo dirigente del lobby la tarea de consolidar el peso de una organización que ha conseguido colocar al nuevo vicepresidente de Bankia, Francisco Pons. Las relaciones con el Consell y con el resto de organizaciones empresariales son tareas ordinarias. Conseguir que el lobby además de hacer informes o lanzar opiniones influya en la toma de decisiones relevantes ya es más complejo. Respecto a su actividad empresarial, Boluda asegura haber superado el proceso de renegociación de la deuda que le ocupó a mediados de este año. Está por ver si la crisis afecta a su negocio de remolcadores (por el menor tráfico de mercancías en los puertos) y a los pedidos de buques de sus astilleros.

18. José Vicente González (presidente de la patronal autonómica Cierval). El patrón de los patrones valencianos ha desembarcado en Cierval con mucho trabajo por delante. La crisis, que afecta a los ingresos por cuotas de sus asociados, y el recorte de ayudas anunciado por el Consell, obligan a repensar toda la estructura no solo de Cierval sino también de las organizaciones provinciales y sectoriales. Ya ha recortado plantilla y su objetivo es concentrar los servicios que presta a las empresas para ahorrar. Pero la reforma interna no debe apartarle de la actividad propia de Cierval: la representatividad de los empresarios. Morata, Alberto Fabra y GonzálezTras los años de perfil bajo de Rafael Ferrando,González llegó a CEV primero y después a la patronal autonómica dispuesto a ser una voz reivindicativa y a recuperar el papel de referente que debe tener la organización. Objetivos que, con el bajo ánimo empresarial, le van a costar más de lo previsto. Por otra parte, la empresa que preside, GH Industrial, sigue como un ‘tiro’ gracias a su intensa internacionalización, lo cual obliga a González a numerosos viajes y restar tiempo a su actividad al frente de Cierval.

19. José Vicente Morata (presidente de la Cámara de Comercio de Valencia).El presidente de la Cámara de Valencia y del Consejo de Cámaras llega al cargo en un momento histórico. La supresión de las cuotas camerales obligatorias supone un cambio radical para estas instituciones. La drástica reducción de ingresos se ha traducido en despidos de personal. José Vicente Morata, que sustituyó al incombustible Arturo Virosque, aspira a que las Cámaras de Comercio se conviertan en un prestador de servicios que pueda optar a ciertas concesiones administrativas. De momento ha firmado con el Consell un acuerdo para concentrar los cursos de formación. Más ambicioso -y quizá inevitable- es la idea de alcanzar acuerdos estables con las patronales. Quizá sea aventurado hablar de fusionarlas, pero algo muy parecido debería ocurrir para concentrar los fondos que aportan las empresas a sus organizaciones y sacarles el mayor rédito posible.

20. Alberto Catalá (presidente de Feria Valencia). Superado el trance de la renovación, Alberto Catalá tiene otros cuatro años por delante al frente de las institución ferial valenciana. Pese a que en círculos privados se cuestionaba su continuidad, finalmente no tuvo ningún problema en su reelección. Sin embargo, las críticas a su gestión, al elevado coste de la ampliación, a la oportunidad y tamaño de la misma siguen existiendo, así como una denuncia en un juzgado por supuesto uso poco claro de fondos de la institución. Feria Valencia ya acometió un ERE que redujo notablemente su personal, pero el negocio ferial atraviesa una época de reconversión y los ingresos caen. Catalá se ha comprometido a, en estos cuatro años, incrementar la actividad en el recinto para arreglar las cuentas. Un objetivo tan ambicioso como complejo.

FUENTE: VALENCIAPLAZA.COM

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