Celebrity investors, ¿un arma de doble filo para las start-ups?

Los famosos han dado un giro a la manera de sacar provecho a sus ahorros. Atrás quedaron las inversiones millonarias en bolsa, la compra venta de propiedades inmobiliarias o prestar su nombre a un perfume o a una línea de ropa aprovechando la llegada de la Navidad.

El último grito en Hollywood es invertir en tecnología. Animados por algunas inversiones tan rentables como mediáticas, como las del actor Ashton Kutcher en más de una docena de start-ups, son cada vez más los actores, modelos y cantantes que van más allá de los negocios tradicionales y se convierten en angel investors. Buscan poner su nombre junto al de innovadoras redes sociales, Apps, servicios on line, negocios de social media o plataformas con los fines más diversos.

El caso del exmarido de Demi Moore, quien casualidad o no, dará vida a Steve Jobs en la biopic que se está rodando ya, es uno de los más interesantes y de los que, al margen de su trabajo en cine, es una de las estrellas que más tiempo y dinero invierte en tecnología.

Celebrity investors, ¿un arma de doble filo para las start-ups?

De hecho, fue uno de los primeros famosos en lanzarse de lleno al negocio de las start-upstecnológicas. En 2007, empezó en el negocio creando su propia productora y su propio estudio de digital media. Después, vendrían las inversiones en Foursquare, Spotify, ZaarlyHipmunk,Aribnb (el servicio que servicio que acaba de aterrizar a España para conectar por Internet a personas que quieren alquilar habitaciones o casas con viajeros), Skype, Chegg, Fashim, Fab.com, Dwolla, (ésta última con un alto contenido social ya que lo hizo con el fin de generar puestos de trabajo en su Iowa natal) o, más recientemente, Flipboard, elegida por Apple como la aplicación del año para iPad.

En muchas de ellas se implica personalmente, enviando incluso sugerencias a sus trabajadores con posibles mejoras. Además de las que he citado anteriormente, hay muchas más que ha apadrinado (más de 40) y otras tantas a las que ya ha echado el ojo. ¿Que si no tiene miedo a que algún día estalle la conocida como la burbuja 2.0?

Parece que de momento, los beneficios y su espíritu emprendedor y techie le hacen sentirse intocable: “Aunque pierda dinero habrá merecido la pena proporcionar amor, felicidad, conectividad, amistad y salud a la gente. No me importa tirar el dinero por una buena causa, que en este caso llevaría a la sociedad a ser más feliz”, dijo recientemente en una entrevista.

No sé si fue este espíritu altruista y buenrollista fue el que llevó al cantante Bono invertir en Facebook pero de lo que no cabe duda es que a pesar del batacazo de la compañía de Zuckerberg en bolsa, al vocalista de U2 de momento la jugada le ha salido bastante bien.

Fue en 2009 cuando el irlandés inyectó nada menos que 70 milllones de euros a través del fondo de capital riesgo Elevation Partners, haciéndose con un 2,3% de la compañía. Hoy, y a pesar de que las acciones de la red social siguen cayendo, su parte del pastel asciende, según los últimos datos, a2.000 millones de euros. Además, lo que muchos quizá no sepáis es que recientemente acaba de invertir junto a The Edge en la última ronda de financiación de Dropbox,  en la que un grupo de inversores compuesto por Sequoia Capital y Goldman Sachs invirtieron 250 millones de dólares en este servicio de almacenamiento en la nube.

Contagiados por esta mitad moda – mitad negocio también siguen apostando por estos pequeños negocios tecnológicos otros actores como Leonardo DiCaprio. El galán de Titanic se convirtió en inversor tecnológico con Mobli, una aplicación para compartir fotos y vídeos a la que también se animaron a invertir capital colegas como Tobey Maguire, que se unió al staff de socios hace muy poco tiempo al igual que el ciclista Lance Armstrong, que ocupa un puesto en la dirección.

 

Celebrity investors, ¿un arma de doble filo?

Muy conocido también es el caso de Justin Timberlake, que justo el año pasado por estas fechas se sumó al grupo de accionistas que compró MySpace a News Corporation por 35 millones de dólares. Pero en su caso, como en el de Kutcher, su labor en la plataforma social y musical fue más allá y aunque las cosas no salieron como desearon, formó parte de la estrategia creativa de la web. No es su única inversión tecnológica. El actor y diseñador de ropa también ha invertido en Dekko, una plataforma de realidad aumentada o Sitpple, una aplicación para etiquetar imágenes.

Lady Gaga, con inversiones en varios productos e incluso su propia red social para famosos. Jessica Alba, que fundó una web para la venta de productos de bebés, Sophia Bush, Jessica Simpson, Will Smith, Justin Bieber y su chica, Selena Gomez, que están en Spotify y Tinycha o Peter Gabriel tampoco han querido desaprovechar esta oportunidad que, a pesar de los buenos datos, no se antoja ni tan eterna ni tan beneficiosa en términos de reputación como en un primer momento se pudiera pensar.

En general, el modelo de famoso-inversor en tecnología tiene bastantes ventajas…

¿Podríamos decir que este tipo de inversiones son un arma de doble filo para (algunas) de estas empresas de nueva creación? Si bien hasta ahora estas inversiones de famosos solo tenían ventajas, entre ellas:

– Disponer de una promoción / notoriedad gratuita que de otro modo sería prácticamente impensable. (algunos de sus angels investors tienen una marabunta de seguidores en Twitter, como es el caso, por ejemplo de Lady Gaga, con más de 25 millones de followers en Twitter). Sus inversores son su mejor campaña de marketing.

– Aumento en las inversiones por el efecto ‘contagio’ de celebrity a celebrity. Es el caso de Mobli. De la inversión primera de DiCaprio, pasó a la de familiares y amigos, como Toby Maguire)

A la vista está que los números hablan por sí solos, y muchas de estas empresas 2.0 se frotan las manos al ver cómo muchos de sus inversores tienen millones de seguidores en las redes sociales, no es oro todo lo que reluce entre las celebrity investors y las start-ups de Silicon Valley.

…Y algún ‘pero’

En los últimos meses, expertos en el sector se están preguntando si tener a un famoso como inversor y, a la vez reclamo de los servicios que vende, puede terminar resultando contraproducente para la propia compañía y lejos de convertir a sus inversores en preceptores, al final lo que puede pasar es que los posibles terminen espantados por el ‘circo mediático’.

Esta pasada primavera, un interesante artículo en Los Angeles Times que hacía referencia a las críticas que están recibiendo algunas de estas promociones por parte de estos celebrity investors.

Algunos, según recoge la periodista se sentían “irritados” por el autobombo que había dado a sus negocios Ashton Kutcher en uno de los episodios de “Dos hombres y medio” aparecía con su la tapa de su portátil llena de pegatinas con los logos de algunas de las empresas donde tiene sus ahorrillos metidos.

Celebrity investors, ¿un arma de doble para las start-ups?

Tampoco sentó muy bien, según recuerda la propia Andrea Chang, el hecho de que cuando hizo las veces de editor en la revista Details el año pasado, no dejara claro que era socio de algunas de lasstart-ups a las que incluía en este número especial. Esta falta de transparencia causó bastante daño también a la imagen de algunas de estas compañías.

Otras voces en el sector, sin embargo, creen que todo lo que pueden aportar estas celebrities al negocio es bueno: desde dinero hasta engagement con la legión de fans que siguen a estos ídolos en todo aquello que emprendan.

De momento, parece que no es determinante el nombre del famoso en cuestión al funcionamiento y al éxito de la plataforma o red social que estén inyectando auténticas millonadas, aunque a la larga, no se sabe qué efecto podría tener.

Parece que a estas start ups les interesa más la inversión y la cantidad de influencers que puedan estas celebrities traer a los negocios, que la imagen negativa que puedan tener algunos de ellos. Aún así, no hay que perder de vista esas voces críticas que comienzan a cuestionar si este tipo decelebrity investments terminan siendo armas de doble filo.

Y a ti, ¿de qué manera te influye saber que tal o cual actor o cantante sean socios o inversores de algunas de las webs, Apps o servicios on line con las que te sientes identificado? ¿Afecta o podría afectar en tu decisión de convertirte en usuario el hecho de que sepas que están prescribiendo el producto porque tienen sus ahorros ahí metidos? O por ser un poco más directa: ¿Os uniríais a la red social si ésta tuviera como inversor y evangelizador a una famosa como Belén Esteban o Leticia Sabater? ¿Hasta qué punto es importante la función de prescriptor de los celebrity investors para las propias start-ups en las que participan?

De momento, salta a la vista que ninguna de estas empresas se le ocurriría decir no a angels investorscon los números y las bases de fans de Lady Gaga o Justin Bieber. Y es que, por mucho que nos cueste creer, a día de hoy hay pocos artistas que, como este querido efebo, logre sus números de locos. ¿O se os ocurre a alguien que en su primera semana en Instagram que 50 usuarios comenzaran a seguirle cada minuto y le dejaran un comentario en sus fotos cada ¡¡10 segundos!! ? Con estas cifras, seguro que a más de uno se os ocurren más de un negocio. O dos…

@mercedesortizz

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